El fin de un año civil y las celebraciones del Nacimiento del Salvador nos invitan a confiar en el poder de Dios que es el Señor del mundo y de la historia. La Buena Nueva de la presencia de Dios con nosotros nos invita ver el presente y el futuro con esperanza, confiando el pasado a la misericordia de Dios.
Que el Señor nos acompañe con su bendición y otorgue paz a nuestros familiares y seres queridos. Con oraciones,



